Vampiros sin colmillos, cómics bajo sospecha

En los años cin­cuen­ta, el páni­co moral con­vir­tió a los cómics de terror en enemi­gos públi­cos y el Comics Code de 1954 prohi­bió explí­ci­ta­men­te vam­pi­ros, muer­tos vivien­tes y cual­quier ras­tro de horror en las viñe­tas mains­tream. Dos déca­das más tar­de, Marvel se apro­ve­chó de una revi­sión del códi­go y creó a Morbius, un “vam­pi­ro vivien­te” naci­do de un expe­ri­men­to cien­tí­fi­co falli­do que esqui­va­ba la eti­que­ta de muer­to vivien­te y rein­tro­du­cía el horror en cla­ve trá­gi­ca. Su his­to­ria resu­me cómo la cen­su­ra pue­de repri­mir un géne­ro… y a la vez rein­ven­tar­lo. Leer más