Hay series que se disfrutan como un buen café, y otras que piden directamente chupito. «Cochinas» es de las segundas. Entre Nines, ese videoclub porno de barrio llamado Dorothy y una provincia que vive pendiente de la persiana del vecino, la historia se las apaña para mezclar vergüenza, deseo y carcajadas incómodas. Y tú estás a punto de decidir cómo quieres asomarte a ese universo.
Piensa en Neo, sentado frente a Morfeo con las dos pastillas en la mano. Pastilla azul: sigues en tu mundo más o menos tranquilo, con una idea sugerente de lo que pasa al otro lado, pero sin cruzar ninguna línea. Pastilla roja: te tiras de cabeza a la madriguera, aceptas que vas a ver cosas que no se pueden “desver” y te quedas para hacer autopsia emocional de cada decisión del personaje. Aquí la elección es parecida, pero cambiando Matrix por bata, VHS y neón rosa.
Si eliges la opción sin spoilers, te espera un paseo curioso por la vida de Nines, el misterio de Dorothy y ese rumor pegajoso que se genera en la ciudad cuando algo rompe la rutina. Es como ver un tráiler largo, bien contado, que te deja con las ganas justas de abrir Prime Video y descubrir por ti mismo qué demonios pasa cuando una ama de casa cansada se cruza con un videoclub porno. Te hablamos del tono, del reparto, del ambiente de provincia y de por qué «Cochinas» no es solo “una comedia más”, pero sin estropear ninguna sorpresa.
Si eliges la opción con spoilers, entonces sí, entras en terreno rojo Matrix: ahí desmenuzamos el viaje de Nines, sus meteduras de pata gloriosas, la hipocresía del entorno, el papel de Dorothy como templo cutre del despertar tardío y toda la carga política que se esconde detrás de la palabra “cochina”. Analizamos escenas clave, decisiones incómodas y ese modo tan particular que tiene la serie de reírse del porno sin reírse de las mujeres.
Así que tú decides: ¿te quedas en la superficie, jugando con el neón desde fuera, o cruzas la puerta de Dorothy sabiendo que vas a salir con alguna que otra idea nueva rondándote la cabeza? Azul o roja. Curiosidad o autopsia. Tú eliges qué «Cochinas» quieres leer primero.