Saltar donde todavía cabe apagar el fuego
Los "smokejumpers" parecen resumir una fantasía de acción: saltar desde un avión hacia un bosque en llamas. Su trabajo real es más preciso y bastante menos cinematográfico. Llegan a incendios remotos cuando aún pueden contenerse, reúnen la carga lanzada después del salto y trabajan durante horas con herramientas manuales. Nacido en Estados Unidos en 1939, el programa atravesó guerras, tragedias y cambios sociales, mientras convertía la experiencia en protocolos de seguridad. El paracaídas sigue siendo su rasgo más visible, aunque solo ocupa unos minutos. Lo importante comienza al tocar tierra, y a veces también al decidir que no conviene saltar.