Túneles gigantes que doblan el mapa
Los túneles que unen países son algo más que obras de ingeniería espectaculares: son atajos que encogen el planeta. Del Eurotúnel bajo el canal de la Mancha al Seikan japonés, pasando por los nuevos túneles de base alpinos, estas infraestructuras atraviesan montañas y mares para recortar tiempos, emisiones y distancias mentales. Proyectos en marcha como el Fehmarnbelt, entre Dinamarca y Alemania, o el futurible túnel del Estrecho de Gibraltar están redibujando rutas comerciales y de pasajeros. Bajo la superficie, una red subterránea cada vez más densa está cambiando la forma en que entendemos las fronteras.