La llave que jubila las contraseñas
Extracto:
Las contraseñas llevan décadas obligándonos a recordar secretos imposibles y a detectar páginas falsas cada vez más convincentes. Las "passkeys" cambian esa lógica mediante un par de claves criptográficas: una pública queda en el servicio y otra privada permanece protegida en nuestros dispositivos. El acceso se confirma con la huella, el rostro o el PIN, sin enviar datos biométricos ni una contraseña reutilizable. Son más resistentes al phishing y reducen el daño de las filtraciones, aunque la transición conserva problemas de recuperación, compatibilidad y métodos antiguos. Empezar ahora permite aprender a gestionarlas antes de que se conviertan en la opción habitual.