La inteligencia empieza cuando el robot duda
Un robot puede reconocer una taza, calcular una trayectoria y mover el brazo con precisión. Eso no significa que comprenda si alguien sigue usando la taza, si está demasiado caliente o si debería pedir permiso antes de tocarla. La cognición robótica intenta cubrir esa distancia entre percibir y actuar con sentido. La investigación ha progresado en visión, atención y aprendizaje, pero apenas empieza a desarrollar metacognición: la capacidad de estimar incertidumbre, detectar errores y modificar una decisión. Esa duda computacional no implica conciencia. Puede, sin embargo, resultar decisiva para construir máquinas más seguras, comprensibles y respetuosas con la autonomía humana.