No las llames inteligencias: el gran engaño del nombre
Llamar «inteligencia» a los sistemas de IA es un error con consecuencias reales. Expertos como Enrique Dans, Benjamin Riley y Noam Chomsky coinciden: estos sistemas no piensan, sino que correlacionan patrones estadísticos a escala masiva. Los estudios muestran que los mejores modelos generan texto impreciso o falso hasta en el 65% de los casos. En educación, la dependencia de estas herramientas erosiona el pensamiento crítico. Y en el ámbito profesional, el 95% de las organizaciones no obtiene retorno de sus inversiones en IA porque nadie los supervisa correctamente. La inteligencia que importa sigue siendo la humana.