Plur1bus: invasiones, felicidad tóxica y guiones en el alambre

«Plur1bus», la serie de Apple TV crea­da por Vince Gilligan, par­te de una idea tan inquie­tan­te como diver­ti­da: un virus alie­ní­ge­na con­vier­te a la huma­ni­dad en una men­te col­me­na per­ma­nen­te­men­te feliz, mien­tras una mujer pro­fun­da­men­te des­gra­cia­da se resis­te a ser asi­mi­la­da. El artícu­lo explo­ra sus cone­xio­nes con clá­si­cos como «La inva­sión de los ultra­cuer­pos», ana­li­za cómo actua­li­za el mie­do a per­der la indi­vi­dua­li­dad y comen­ta los ries­gos narra­ti­vos de una pri­me­ra tem­po­ra­da lle­na de hilos suel­tos que la segun­da debe­rá enca­mi­nar. Un via­je entre la feli­ci­dad tóxi­ca, la para­noia lumi­no­sa y nues­tras pro­pias con­tra­dic­cio­nes. Leer más

2038: el día que el tiempo peta

El lla­ma­do Efecto 2038 es el here­de­ro silen­cio­so del Efecto 2000: un bug en la for­ma en que muchos sis­te­mas de 32 bits cuen­tan el tiem­po. El 19 de enero de 2038, a las 03:14:07 UTC, su con­ta­dor se des­bor­da­rá y hará que algu­nos equi­pos crean que están en 1901, con posi­bles fallos en ban­ca, tele­co­mu­ni­ca­cio­nes o sis­te­mas indus­tria­les. No es cien­cia fic­ción, es arit­mé­ti­ca bina­ria apli­ca­da a relo­jes que nadie pen­só que lle­ga­rían tan lejos. En este artícu­lo repa­sa­mos el ori­gen del pro­ble­ma, los ries­gos y cómo se está inten­tan­do des­ac­ti­var esta bom­ba de relo­je­ría digi­tal. Leer más

Montañas rusas: tres siglos de vértigo

Las mon­ta­ñas rusas nacie­ron como coli­nas de hie­lo para aris­tó­cra­tas rusos y hoy son máqui­nas de ace­ro que com­bi­nan inge­nie­ría extre­ma y emo­cio­nes muy huma­nas. Este artícu­lo reco­rre su ori­gen his­tó­ri­co, su expan­sión por Europa y Estados Unidos, y la revo­lu­ción tec­no­ló­gi­ca que ha traí­do lan­za­mien­tos elec­tro­mag­né­ti­cos y sis­te­mas de segu­ri­dad cada vez más sofis­ti­ca­dos. También explo­ra su papel cul­tu­ral, des­de ico­nos de par­ques has­ta metá­fo­ra de nues­tras pro­pias mon­ta­ñas emo­cio­na­les. Tres siglos des­pués, nada sus­ti­tu­ye el ins­tan­te en que el tren se detie­ne en lo alto y el mun­do se que­da en silen­cio. Leer más