Internet gratis, pero solo a primera vista

Creemos que inter­net está lleno de rega­los: redes socia­les, bus­ca­do­res, apps y has­ta inte­li­gen­cia arti­fi­cial “gra­tis”. Sin embar­go, detrás de esa pala­bra se escon­den otros pre­cios menos evi­den­tes. Pagamos con nues­tro tiem­po de aten­ción, con datos per­so­na­les muy valio­sos y con deci­sio­nes cada vez más con­di­cio­na­das por algo­rit­mos que deci­den qué vemos. Además, la sen­sa­ción de no entre­gar dine­ro borra la idea de con­flic­to y hace que el inter­cam­bio parez­ca neu­tral. Este artícu­lo explo­ra cómo fun­cio­na esa fal­sa gra­tui­dad, qué impli­ca para nues­tra vida digi­tal y por qué mere­ce la pena hacer visi­bles esos cos­tes ocul­tos. Leer más

Cualquier tiempo pasado nunca fue mejor

La fra­se «cual­quier tiem­po pasa­do fue mejor» sue­na recon­for­tan­te, pero se des­mo­ro­na al mirar los datos. La huma­ni­dad vive hoy más años, con menos pobre­za y más edu­ca­ción que nun­ca, aun­que la per­cep­ción colec­ti­va sea a menu­do la con­tra­ria. Ese pro­gre­so ha teni­do un cos­te ambien­tal enor­me, visi­ble en la cri­sis cli­má­ti­ca, la pér­di­da de bio­di­ver­si­dad y la pre­sión sobre ciu­da­des y recur­sos. Los pró­xi­mos cien años se juga­rán entre un futu­ro sos­te­ni­ble y uno mucho más hos­til, según las deci­sio­nes que se tomen aho­ra. Tal vez el reto sea dejar de idea­li­zar el pasa­do para cui­dar mejor el pre­sen­te. Leer más

Proyecto Hail Mary: ciencia, amistad y el caos del cine

«Proyecto Hail Mary» lle­ga a los cines como una de las adap­ta­cio­nes cine­ma­to­grá­fi­cas más hones­tas de los últi­mos años. Ryan Gosling da vida a Ryland Grace con una huma­ni­dad que sor­pren­de. Phil Lord y Christopher Miller diri­gen con maes­tría, y el guio­nis­ta Drew Goddard logra lo que pare­cía impo­si­ble: con­ver­tir cien­cia dura en emo­ción pura. De paso, refle­xio­na­mos sobre la manía espa­ño­la de des­tro­zar los títu­los de las pelí­cu­las al tra­du­cir­los y sobre el ritual absur­do —y caro— de ir al cine hoy en día, don­de las palo­mi­tas cues­tan más que un menú del día. Leer más