Renacimiento

Según la RAE la palabra renacimiento tiene 3 acepciones (la segunda y la tercera han de comenzar con mayúscula al utilizar la palabra).

  1. m. Acción de renacer.
  2. m. Movimiento artístico europeo, que comienza a mediados del siglo xv, caracterizado por un vivo entusiasmo por el estudio de la Antigüedad clásica griega y latina.
  3. m. Época en que se desarrolla el Renacimiento.

Y porqué me fijo específicamente en esta palabra os estaréis preguntando… pues no por la 2.ª o 3.ª acepción sino por la primera, os cuento.

25 de febrero de 2020

El Coronavirus ya comenzaba a sonar en Europa, se sabía de lo que estaba ocurriendo en China pero ni de lejos pensábamos que la cosa se iba a poner tan complicada, a ello no ayudaba el que en los medios de comunicación comparasen la enfermedad con una ligera gripe, lo cual es también bastante imprudente, la gente también se muere de gripe, más concretamente de las enfermedades derivadas de esta como por ejemplo la neumonía.

Total que el día comenzó casi como cualquier otro, salvo porque era fiesta en nuestra ciudad (Gijón) y pensamos irnos de excursión al pueblo de la Madre de mi Mujer en el concejo de Cangas de Narcea, un pueblo muy majo donde se acaba la carretera, recuerdo que esa fue una de las cosas que más me llamo la atención la primera vez que estuve allí, los Padres de mi Mujer no viven allí pero la casa familiar continua allí.

Estábamos pasando un rato bien majo y a punto de preparar la comida, fui a ayudar a cerrar la panera de la casa y subí por la «subidera» (escaleras de piedra que hay en las paneras y los hórreos para poder acceder a la «talamera» desde donde se entra al interior de la construcción), no se muy bien como ocurrió pero resbalé…

Mi último pensamiento fue «¿Adonde voy?»

De la «subidera» caí al camino desde una altura de algo más de 2 metros.

Debido al impacto perdí el conocimiento.

Panera
Esto es una panera, se distingue del hórreo principalmente por el tamaño, suelen tener 6 o más «pegoyos» que son las estructuras donde se apoya la panera.
Esta no es de la que me caí.

El reinicio

El primer recuerdo que tengo tras esto es el que casi cualquier motero tiene al tener una caída… «Vale te has caído, el golpe ha sido fuerte, mueve los dedos de los pies y los de las manos, me duele mucho el hombro izquierdo, pero eso tiene arreglo».

Lo que no se es cuanto tiempo pasó desde que me caí hasta que pensé eso…

Lo siguiente que recuerdo es estar sentado en una silla con un dolor en el hombro izquierdo tremendo.

Según me ha contado mi Mujer, que se llevó un susto terrible, quede tirado en el suelo inmóvil, y comenzó a formarse un charco de sangre bajo mi cabeza, de pronto empecé a moverme y a balbucear cosas inconexas, cuando ya parecía que había «reiniciado parte del sistema» me levanté y todo lo que decía era que me quería ir a acostar, que me dolía el hombro y la cabeza, de esto no me acuerdo de nada…

Recuerdo a mi Mujer preguntándome que me dolía más el hombro o cuando tuve un cólico nefrítico y yo responderle que el cólico, luego me dijo que me pregunto eso para ver si «seguía siendo yo».

El traslado al Hospital

Mi siguiente recuerdo es escuchar unas voces, supuse eran enfermeros que me ponían un collarín para estabilizarme el cuello y colocarme en una camilla que «creció» a mi alrededor y no me permitía moverme, sentir como me pinchaban algo y notar que el dolor disminuía, a continuación notar alguna presión en las curvas de la velocidad con la que la UVI móvil me llevaba al Hospital de Cangas de Narcea, para que os hagáis una idea de Cangas de Narcea al pueblo se tarda casi 1 hora en llegar, la UVI móvil bajo en 40 minutos.

No se cómo me bajaron de la UVI móvil y me metieron en el Hospital pero mi siguiente recuerdo es que me cortaban la camiseta y me metían en un «tubo» para hacerme el primer TAC (Tomografía Axial Computarizada).

Del Hospital de Cangas de Narcea una vez estabilizado me llevaron al HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias), pero de esto no me acuerdo de absolutamente nada.

Me desperté, más o menos, en la UCI del HUCA a las 23.00, la caída había sido sobre las 13.00… y apenas recuerdo unos 10 minutos de todo ese tiempo…

En la UCI estaba lleno de cables e inmovilizado, por lo visto me habían hecho un segundo TAC dada la seriedad del golpe en la cabeza, nunca he estado en la UCI, y espero no tener que ir más, me impresionó mucho la cantidad de tecnología que me rodeaba, de esto me di cuenta al día siguiente porque me tenían muy sedado para que no me doliese, estaba en una cama articulada que además se «inflaba y desinflaba» para que no necesitase moverme y evitar que se pudiese «dormir» alguna parte del cuerpo o sentir hormigueo, sobre mí había una especie de puente lleno de monitores y varias máquinas de perfusión que me inyectaban la medicación y los analgésicos (bendita morfina).

En algún momento del día siguiente pasaron varios médicos a verme y me dijeron lo que pasaba.

Tenía fracturas como consecuencia del golpe.

  • Fractura craneal en la zona occipital.
  • Entrada de aire en la cavidad craneal.
  • 3 hematomas subdurales.
  • Fractura del conducto auditivo izquierdo.
  • Fractura de 1 costilla en el lado izquierdo.
  • Fractura de la clavícula izquierda.

Estuve 3 días en la UCI del HUCA monitorizado continuamente, resulta impresionante como te tienen permanentemente controlado en esa unidad, bastaba que abriese los ojos para que apareciesen como por arte de magia un Médico o una Enfermera a ver como me encontraba, les pregunté como lo hacían y me contestaron de forma muy simpática que allí lo saben todo 😃.

Total que estaba casi inmovilizado en una cama de la UCI, con medicación intravenosa y alimentado de la misma manera, viendo el trabajo de los profesionales médicos que es increíble, son una maquinaría que funciona a la perfección, en esos tres días pasaron a verme un Traumatólogo, un Neurólogo, un Neurocirujano, un Estomatólogo (por otras patologías), un Otorrinolaringólogo y un Neumólogo, además de un montón de enfermeras y personal de asistencia que se encargaban de cualquier cosa que pudiese necesitar, desde lavarme a orinar, todo sin moverme de la cama.

Tras tres días me trasladaron a «planta» y ahí ya tenía algo más de movilidad, pude caminar por el pasillo y recibir visitas, y sobre todo asearme en la ducha lo cual fue muy gratificante, esto con ayuda de un Auxiliar y una silla especial porque no podía aguantar de pie mucho tiempo por un dolor intenso en la espalda.

Estando en planta la situación mejoró mucho, el tercer día de estar allí vino a verme una Neurocirujana para decirme que me iban a hacer otro TAC, querían ver como evolucionaban los hematomas, la entrada de aire en la cavidad craneal afortunadamente se había corregido, ya que si no se reabsorbían tendrían que abrir para arreglarlo… también me dijo que me había dado un buen golpe y que me había librado por 4 milímetros, si me doy el golpe 4 milímetros más abajo no estaría escribiendo esto… 🤕

Afortunadamente no hizo falta abrir ya que los hematomas se estaban reabsorviendo.

A los 8 días me mandaron para casa y me dieron cita para una revisión de la clavícula para 10 días después.

La cosa no acaba aquí

Una vez ya en casa la situación era distinta, para empezar el nivel de analgésico era más moderado lógicamente, no es lo mismo estar controlado en un hospital que lo que tu te puedas tomar en casa, otro factor que cambiaba era que si bien podías dormir en tu propia cama, que como en tu cama en ningún sitio, al no ser esta articulada encontrar postura es más complicado por las lesiones conocidas, y el tercer factor es que no podía hacer casi nada, solo caminar por el pasillo de casa y del sofá a la cama, necesitaba ayuda para todo lo demás, vestirme, asearme…

Así que fuimos a revisión para ver como iba la clavícula y la costilla fracturadas, esta vez ya en Gijón al Hospital Universitario de Cabueñes, nada más llegar me mandaron a hacer una radiografía para ver como iba la fractura de la clavícula y como le indiqué a la Traumatóloga que seguía teniendo bastante dolor en la espalda, me hicieron también otra de la columna, ya me habían hecho un par en el HUCA pero con la inflamación producida por el golpe apenas se veía nada.

Con esas dos radiografías, la Traumatóloga vio que la clavícula estaba bien colocada pero el problema surgió en la columna…

Tenía dos vértebras fracturadas, la L11 y la L12.

Nada más ver esto la Traumatóloga me derivó a la unidad de columna del servicio y me hizo una receta para ponerme un hiperextensor de Jewett que debía llevar puesta la mayor cantidad de tiempo posible salvo para acostarme en la cama.

Total que me hicieron otro TAC para ver el alcance de la lesión, se apreciaba desplazamiento pero afortunadamente no había hecho ningún tipo de esfuerzo, así que tal y como me dijo el Traumatólogo que me vio para esta otra lesión tuve suerte, 5 mm más de desviación y estaríamos en otra situación mucho peor.

La evolución de las lesiones

El 14 de marzo comenzó el confinamiento en España, para entonces yo ya llevaba desde el 7 de marzo sin apenas salir de casa salvo para ir al hospital.

En traumatología me dijeron que era fundamental no quedarme en la cama, que caminase por el pasillo de casa y eso hice.

Desde el 25 de febrero llevaba un «sling» para mantener el brazo inmovilizado y no me lo podía quitar ni siquiera para dormir.

La costilla fracturada solo me dolía si tosía o me reía, tal cual.

La cabeza parecía que estaba recuperándose bien salvo por las migrañas asociadas al golpe, con la «ventaja» de que como ya tenía migrañas anteriormente no me eran desconocidas.

El oido me daba algo más de trabajo, la sensación de mareo era bastante importante y durante las 4 primeras semanas tenía un tinnitus casi permanente.

En cuanto a la medicación, tomaba 3 pastillas de paracetamol, 1 pastilla de Nolotil y 1 pastilla de Diliban al día, con lo que los dolores estaban bastante controlados, aún así el dolor de la clavícula y la espalda eran intensos.

Lo de dormir en la cama también tenía su «cosa» al no poder dormir nada más que sobre el lado derecho y sin moverme, ya que si me movía me despertaba por el dolor, comencé a sentir dolores en la cadera, la pierna y el hombro derecho.

A partir de la 3.ª semana comencé a hacer ejercicios de mano porque notaba pérdida de fuerza en la mano izquierda asociada a la inmovilización.

La rehabilitación y el estado actual

A finales de mayo comencé a recibir rehabilitación para recuperar funcionalidad en el brazo izquierdo.

Lo primero que me dijeron fue que tanto tiempo con el brazo inmovilizado tenía dos consecuencias, la primera que la fractura de la clavícula habría tenido una buena soldadura y la segunda que el biceps del brazo izquierdo se había retraído unos 2 cm.

Con esa condición comenzamos la recuperación que las primeras semanas resulto muy dolorosa, pero que con el buen hacer de las Fisioterapeutas del Centro de Especialidades del la calle Orán en Gijón y la tabla de ejercicios que me indicaron que debía hacer en casa la lesión ha ido mejorando.

En la visita al Otorrino que he tenido en junio me ha dicho que el problema de los mareos se debe a una inflamación del laberinto, que es algo que puede tardar aun unos meses en corregirse, me han dado una serie de ejercicios para hacer una «reeducación cerebral» para que mi cerebro sepa que el oido izquierdo funciona más lento que el derecho.

 A fecha de hoy puedo decir que la situación está controlada, me han dicho los médicos que voy evolucionando muy bien, que ellos esperaban que para una lesión de este tipo la recuperación sería de 9 a 12 meses pero que estoy bastante avanzado.

Atrás quedan los días de caminar por casa con el bastón, de las grandes dosis de analgésicos, hoy solo tomo un paracetamol al día, y de las radiografías quincenales.

En total me han hecho 3 TAC’s cerebrales, 2 TAC’s de columna, 6 radiografías completas de columna, 1 TAC y 4 radiografías de control para la clavícula, espero que si tanta radiación tiene algún efecto se me declare algún superpoder…

Lo siguiente que me queda es seguir trabajando con los ejercicios para recuperarme, seguir con la rehabilitación que por lo que me han dicho todavía me queda para una temporada, pronto empezaré a ir a la piscina a hacer ejercicio para la espalda en flotación y ya camino distancias relativamente largas sin grandes problemas salvo en las cuestas arriba, que me suponen mayor esfuerzo por la rotación a la que se somete la columna.

Tan solo puedo expresar agradecimiento a todo el Personal Sanitario que se ha ocupado y se ocupa de mi tras el accidente, así se lo he hecho saber en un email que les he enviado y que me han llamado para agradecer, son una especie aparte, se preocupan por las personas y no piden nada a cambio. 

Mis mayores secuelas de momento son que de pie parado no puedo quedarme y sentado aguanto unos 15 minutos, después necesito que levantarme y caminar un poco. También tengo lo que me han dicho que es una especie de «estress postraumático» me despierto por la noche con pesadillas sobre la caída, pero me han dicho que se irán en una temporada.

Pero vamos que al final todo ha quedado en un susto.

En un instante sin quererlo te puede cambiar la vida o ser algo mucho peor.

Desde luego prefiero estar como he estado y estoy que la alternativa, morirse es aburrrido…

Así que volveremos a la acción, con cuidado pero con muchas ganas 😃

Tengan cuidado ahí fuera.

 

Netflix salvará a la humanidad

Netflix, HBO, Sky, Disney+, Amazon, Rakuten, Filmin, Apple TV+, Guidedoc… la que prefiráis, estas van a ser las compañías que seran capaces de salvar a la humanidad de su propia autodestrucción.

La destrucción de la humanidad empezó un martes

La historia de la autodestruccíón de la humanidad comenzó el 1 de julio de 1941.

Ese día comenzó como un día normal, la gente se levantó, desayuno, fue a sus trabajos, la II Guerra Mundíal avanzaba en Europa y aún no había comenzado la parte más cruenta de la contienda, incluso parecía que podía haber una solución más o menos rápida al conflicto pese al avance del Tercer Reich en el frente sovietico.

En Estados Unidos se jugaba el partido de baseball entre los Brooklyn Dodgers y los Philadephia Phillies un encuentro que duro algo más de 3 horas al que asistieron en el campo unos 3300 espectadores y que aquel martes inclinó la victoria del lado de los de Philadelphia por 6 a 4.

Aparentemente todo normal…

Pues no, aquí comenzó la debacle mayor de toda la historia de la humanidad.

Ese martes en ese encuentro ocurrió el principio de fin.

La cadena de televisión WNBT emitió a las 13.29 el primer anuncio de televisión.

Fue un anuncio de apenas 10 segundos por el que la marca de relojes Bulova pago 9 dólares.

Y ahí comenzó el principio del fin

De pronto los publicistas a comprendieron la importancia de la televisión como medio publicitario.

Cierto es que la publicidad llevaba mucho tiempo funcionando en otro tipo de medios, desde periódicos a salas de cine, desde vallas publicitarias a cuñas de radio, pero la televisión… eso era otra cosa.

Para empezar era un medio visual como los anuncios de los periódicos o revistas.

En la radio la gente tenía que imaginarse lo que el anunciante promocionaba.

En las revistas no había movimiento y resultaba difícil por ejemplo hacer ver lo potente que era un coche.

En los cines se llegaba al público que iba a ver la película y muchas veces no era un publico muy objetivo.

Pero la televisión lo cambio todo.

Ahí se podía hacer todo junto, mostrar el producto en todo su esplendor. y llegar al publico objetivo deseado (ya hablaremos otro día si eso de la publicidad en internet).

Y sobre todo y más importante, llegaban a sus casas, mientras estaban descansando y viendo sus programas favoritos… en el momento en el que las personas tienes las defensas completamente bajas.

Y todo se volvió en nuestra contra

Desde ese momento, todo empezó a ir a peor.

Y no solo porque la II Guerra Mundial se convirtiese en la peor contienda conocida hasta ese momento, sino porque, a pesar de que la guerra terminó en 1945 lo peor estaba por llegar.

La humanidad no estaba preparada, ni lo está hoy en día, para el bombardeo de publicidad al que nos somete la televisión, en todo momento.

La sociedad se volvió consumista y no como temían los Estados Unidos que el mundo se volviese comunista.

Es posible que lo segundo hubiese sido algo mejor.

Al invadir nuestros hogares con millones de anuncios empezamos que querer cosas que en muchos casos no necesitábamos.

Coches, relojes, televisores, aparatos electrónicos, marcas de tabaco, ropa de todo tipo cada temporada, colonias de todos los olores posibles, y sobre todo veíamos un estilo de vida que solo existía en los anuncios.

Catflix, la camiseta que necesitas para ver Netflix

Pero eso no fue lo peor

Los fabricantes de todo el mundo vieron en la televisión un mercado para explotar a los pobres incautos que estaban mirando la «caja tonta».

Y claro los fabricantes de comida no se iban a quedar atrás.

Pronto se dieron cuenta del enorme potencial que tenían en los anuncios televisivos.

Coca Cola, Pepsi, McDonalds, Kellogs, Donuts, Pizza Hut, Nestlé, Bimbo, Oreo, Burger King, Foster Hollywood… todos vieron el gigantesco pastel que tenían a su alcance.

Y eso llevó a que la gente se lanzase a una bacanal de comida basura que ha hecho que la población de personas obesas en el llamado primer mundo este en unos límites inimaginables.

Ese aumento de la obesidad ha llevado como consecuencia un aumento de los problemas médicos de la población.

Diabetes, cirrosis, enfermedades coronarias, problemas intestinales, fallos renales, accidentes cerebrales, problemas reproductivos…

Todos ellos son consecuencia en mayor o menor medida de los anuncios de comida en la televisión.

Van directos a tu cerebro

Son anuncios totalmente dirigidos a estimular en tu cerebro la necesidad de comer, desde una hamburguesa con todas sus grasas saturadas a todo tipo de refrescos completamente saturados de azúcar.

Los emiten justo en los intermedios de tus programas favoritos para que te levantes y vayas a buscarlos a la nevera, o que lo anotes en tu lista de la compra sino lo tienes.

Si estas viendo una película te bombardearán de media con al menos 10 anuncios de comida o bebida en sus pausas, en una pausas que en muchos casos tienen una duración de 5 a 7 minutos, tiempo más que suficiente para que puedas preparar la comida o ir a por el refresco que te anuncian.

Están hackeando tu cerebro.

Esto por no hablar de la «calidad» de los programas de televisión…

Nos están conduciendo directamente a la extinción.

Netflix nos salvará

O cualquier otra de las plataformas de streaming.

Desde la llegada de las plataformas de streaming se ha producido un fenómeno interesante, el descenso del consumo por publicidad televisada.

Al año se emiten más de 1 billón de anuncios televisivos en todo el mundo, de los cuales algo más de 30% son anuncios de alimentación.

Si eliminamos de la ecuación este bombardeo con las plataformas como Netflix y las demás resulta que tomamos decisiones basándonos en otras cosas.

Nuestra alimentación se ve modificada y alejada de la publicidad de la comida basura que nos invade a través de la tele.

De pronto podemos pensar por nosotros mismos lo que queremos comer sin demasiadas influencias externas.

Abandonar la comida basura y tener unos hábitos alimentarios más saludables.

A esto también contribuyen los múltiples documentales sobre comida y alimentación disponibles en estas plataformas de streaming.

Netflix y las demás nos pueden hacer entender que hay mejores maneras de comer y esto puede que haga que seamos mejores como humanidad alejándonos de las grasas saturadas, los excesos de azúcar y demás productos que acabarán con nosotros.

Total que aún es posible que lleguemos a la Enterprise.

Neflix hará que lleguemos a la Enterprise

Otra cosa es el exceso de sedentarismo que provoca Netflix y sus secuaces como consecuencia de las maratones de «pantalla» que nos podemos dar… pero eso es otra historia que dejamos para otro día.