El extraño caso de Tom Cruise coreano

El fenó­meno del “Tom Cruise coreano” sur­ge cuan­do al escri­bir un gali­ma­tías como “xnazmfnwm” en Google, apa­re­cen resul­ta­dos sobre el actor. Todo se debe a la dis­tri­bu­ción del tecla­do QWERTY y su corres­pon­den­cia con el alfa­be­to coreano, el han­gul. Al teclear esa secuen­cia, en reali­dad se for­ma algo pare­ci­do a “톰 크루즈”, la trans­li­te­ra­ción de su nom­bre en coreano. Google inter­pre­ta ese patrón y devuel­ve resul­ta­dos rela­cio­na­dos. Este curio­so error reve­la cómo los algo­rit­mos inten­tan adi­vi­nar la inten­ción del usua­rio, mez­clan­do idio­mas, tecla­dos y foné­ti­ca has­ta encon­trar algo que parez­ca tener sen­ti­do: en este caso, Tom Cruise. Leer más

Avatar, una épica que ya cansa

«Avatar: Fuego y ceni­za» con­fir­ma que la saga de James Cameron ha pasa­do de mila­gro tec­no­ló­gi­co a ruti­na can­si­na y pre­vi­si­ble. La ter­ce­ra entre­ga esti­ra una tra­ma repe­ti­ti­va, reci­cla con­flic­tos fami­lia­res y ser­mo­nes eco­lo­gis­tas, y prio­ri­za el espec­tácu­lo digi­tal sobre cual­quier emo­ción autén­ti­ca. Pese a su impac­to téc­ni­co, la fran­qui­cia sigue sin arrai­gar en el ima­gi­na­rio popu­lar ni gene­rar un fan­dom apa­sio­na­do, lo que la vuel­ve anti­pá­ti­ca y dis­tan­te. Entre cifras de taqui­lla menos bri­llan­tes y pla­nes de más secue­las, la sen­sa­ción domi­nan­te es de ago­ta­mien­to crea­ti­vo casi paró­di­co. Leer más